“Los que confían en el Señor son como el monte de Sión, que no se mueve, sino que permanece para siempre” Salmos 125 1
LA IGLESIA UBICADA EN UN LUGAR DIFICIL
(Apocalipsis 2:12-17)
INTRODUCCION:
La ciudad de Pérgamo era la capital de Asia Menor. Aquí fue inventado el pergamino, y tenían una biblioteca de 200 mil rollos de pergamino. Tenían un gran altar dedicado a Zeus. Su aspecto era el de un gran trono o silla y durante todo el día, todos los días del año, se elevaba desde ese trono el humo de los sacrificios ofrecidos a Zeus. También había allí un gran templo a Esculapio, el dios curandero, sus templos siempre estaban cerca de los hospitales, y lo adoraban bajo la forma de una serpiente. Este símbolo significaba salud para los de Pérgamo, pero para los cristianos representaba el mal (12:9; 20:2). Un título famoso que se le daba a Esculapio era el de salvador, un título que sólo le pertenecía al Señor Jesús. Pérgamo era el centro del culto al César, desde el año 29 a.C. tuvo un templo dedicado a él. Esto significaba que los cristianos de Pérgamo vivían bajo una continua amenaza de muerte. Nunca sabían cuándo les caería la espada.
Todo esto hacía de Pérgamo el centro del paganismo y la maldad: El Trono de Satanás. Era el lugar donde se obligaba a los hombres a dar el nombre de Señor a César. Para un cristiano no había nada que fuera más demoníaco y satánico que eso.
En el encabezamiento de la carta se llama a Cristo resucitado el que tiene la espada aguda de dos filos. Según las leyes romanas, los gobernadores estaban divididos en 2 categorías: los que tenían la ley de la espada y los que no la tenían. Los que poseían la ley de la espada tenían derecho de muerte o vida sobre su provincia; su palabra era ley suficiente para que cualquier hombre fuera ejecutado al instante. Sin embargo, los cristianos no deben olvidar que Cristo siempre tiene la última palabra, pues posee la espada aguda de dos filos. El poder de Roma era aterrador, pero el poder del Señor es mucho más tremendo aún.
A veces Dios nos lleva a lugares difíciles. Jesús vino a este mundo y le rechazaron. Por lo tanto, si vivimos en un ambiente hostil, recordemos que Jesús sabe y conoce todo ese dolor que padecemos. El nos ve y nos entiende. Tiene una palabra especial para los que viven en un lugar difícil.
PROPOSICION:
La iglesia de Pérgamo abarca el período desde el edicto de Constantino hasta el establecimiento papal (313-606). Pérgamo significa elevación y matrimonio, y, en efecto, en este período se llevó a cabo el acuerdo matrimonial entre la iglesia, el mundo y el paganismo. En ese período se efectuó la traición de la iglesia a su verdadero Esposo: Jesucristo; produciéndose el adulterio espiritual.
La palabra nicolaíta proviene de 2 palabras griegas: nico = guiar y laos 0 pueblo; literalmente guiar al pueblo. Al principio, hubo un esfuerzo para obtener dominio de parte de los miembros individuales como Diótrefes (3Jn.9,10), posteriormente la teoría se convirtió en enseñanza y ésta en dogma, la que la iglesia aceptó sin previa revisión ni crítica. Al final el clero gobierna al pueblo a su antojo. El clero es nicolaíta, que señorea sobre la heredad de Dios (1 Pedro 5:2,3).
Veamos las enseñanzas que Dios tiene para nosotros en esta carta a la iglesia de Pérgamo.
1.- DIOS ANIMA A SU PUEBLO POR RETENER SU NOMBRE (v.13)
Los cristianos de Pérgamo amaban el nombre de Jesús. Sentían una profunda lealtad hacia El y se aferraban a ese Nombre. Necesitamos hacer eso también.
1.1.- Necesitamos aferrarnos a Su Nombre, pues la salvación está sólo en El (Juan 14:6; Hechos 4:12; 1 Timoteo 2:5)
1.2.- Debemos aferrarnos a Su Nombre por la lucha espiritual que enfrentamos:
El v.13 nos recuerda que el trono de Satanás está cerca del pueblo de Dios. El demonio está activo y se opone a la causa de Cristo. Aquí encontramos el nombre de un mártir del cristianismo: Antipas. Fue asado vivo dentro de un toro de metal, porque no renunció al nombre de Jesús. Mucha gente en la actualidad no cree en el diablo y eso lo tiene a él muy complacido.
1.3.- Debemos aferrarnos a Su Nombre, pues eso nos coloca en buena posición:
La Biblia nos recuerda que en Su nombre se doblará toda rodilla y toda lengua confesará que Jesús es el Señor (Fil.2:9-11). Cuando Jesús envió esta carta a Pérgamo, la ciudad había recibido la orden de declarar que César es el señor y los cristianos se negaban a hacer esto. Ellos habían encontrado su posición espiritual en el nombre de Jesús. Debemos ser leales a Su nombre.
2.- JESUS CONDENA A SU PUEBLO POR TOLERAR EL MAL (v.14,15)
No debemos pasar por alto el pecado, pero sí debemos mostrar compasión a cualquiera que se tambalea y cae. El pueblo de Dios debe tener un espíritu de amor y perdón. Cuando Jesús murió en la cruz, en nuestro lugar, exclamó: Dios mío ¿por qué me has abandonado? Sabemos la razón: El llevaba sobre sí mismo mis pecados y los tuyos. El pecado es horrible y devastador. Jesús dice: Tengo unas pocas cosas contra ti. ¿Qué es lo que Jesús condena en la iglesia?
2.1.- Condena nuestra conducta pecadora: (2Ped.2:10-22). Se hace referencia a Balaam, quien enseñó a Balac a poner tropiezos al pueblo de Dios (Leer Números 22-25; 31). Jesús quiere que andemos por el camino de la justicia y la pureza.
2.2.- Condena nuestras creencias pecaminosas: Las doctrinas erradas permitían al pueblo de Dios comer cosas sacrificadas a los ídolos y cometer fornicación. Una enseñanza que tenían era: Si son predestinados, no importa cómo vivan, pues de todos modos son salvos. Y si no son predestinados, no importa cómo vivan, pues de todos modos están perdidos. Era una doctrina de libertinaje doctrinal y moral. Jesús quiere que Su iglesia sea pura y santa.
3.- JESUS MANDA QUE NOS ARREPINTAMOS (v.16)
La palabra que sobresale en este versículo es arrepiéntete. El Señor nos dice que cambiemos nuestra forma de vivir. Cuando nos arrepentimos llega la renovación. Amanecerá un nuevo día para nosotros. Podemos experimentar una nueva vida, un nuevo poder. Job se arrepintió (42:6). Si un hombre bueno como él lo hizo ¿Qué podemos esperar nosotros? El pródigo volvió en sí y se levantó y le dijo a su padre que era indigno.
Debemos arrepentirnos pronto, porque si no El luchará contra el que no lo haga con la espada de Su boca. Algunas iglesias de Asia Menor no se arrepintieron y El removió el candelero de su lugar. La esposa de Lot no se arrepintió y se convirtió en estatua de sal. El pecado atrae juicio. Dios es misericordioso y paciente. Quiere que cambiemos. Si nos negamos, la ruina y la desolación vendrán.
4.- JESUS TIENE BENDICIONES PARA EL VENCEDOR (v.17)
Un vencedor es aquel que cree que Jesús es el Cristo (1Jn.5:4,5). No sólo necesitamos vencer en la lucha contra Satán, sino también en cada área de nuestra vida (Gál.5:19,20; 1Jn.2:15-17). Cristo quiere que venzamos sobre todas estas cosas. A los vencedores les dará:
4.1.- El maná escondido: El fondo de la historia está en Ex.16. Las tierras desérticas no tenían alimento para los judíos y por eso Dios les envió el maná todos los días. Jesús nos ofrece un alimento celestial, espiritual. El es el pan del cielo (Jn.6). De El obtenemos la vida divina, El nos da las fuerzas para la batalla ¡Aliméntate de El!
4.2.- Nos dará una piedrecita blanca: En la antigüedad los jueces daban a los culpables una piedra negra y a los inocentes una blanca y eran puestos en libertad. En Cristo somos perdonados, hechos libres. También el que tenía una piedrecita blanca la usaba como señal de que era ciudadano de esa provincia y tenía entrada libre en la ciudad. Nosotros también tendremos acceso a la ciudad celestial, pues somos ciudadanos de allá (Fil.3:20,21).
CONCLUSION:
Esta carta es un mensaje para nosotros hoy. Nos sirve en los momentos difíciles. Nos recuerda la vida eterna que Jesús nos pone al alcance a todos los que creemos en El y le entregamos la vida. Si tienes oídos para oír, oye lo que el Espíritu dice a la iglesia.
vISIÓN en acción
UNA IGLESIa
- Familiar
- madura
- SENcILLA DE CORAZóN
“Todos estaban asombrados por los muchos por los muchos prodigios y señales que realizaban los apostoles. todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: vendían sus propiedades y poseciones,y compratían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegria y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que habían de ser salvos.”
HECHOS 2.43-47
“todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían. Los Apósstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos, pues no había ningun necesitado en la comunidad. Quienes poseían casas o terrenos los vendían, llevaban el dinero de las ventas y lo entregaban a los apóstoles para que se distribuyera a cada uno según su necesidad. José, un levita natural de Chipre a quien los apóstoles llamaban Bernabé (que significa:consolador) vendío un terreno que poseía, llevó el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles.”
hechos 4.32-37
“Por eso yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que vivan de una manera digna del llamamiento que han recibido, siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.4Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos y por medio de todos y en todos.
Pero a cada uno de nosotros se nos ha dado gracia en la medida en que Cristo ha repartido los dones. Por esto dice:
«Cuando ascendió a lo alto,
se llevó consigo a los cautivos
y dio dones a los hombres.»
(¿Qué quiere decir eso de que «ascendió», sino que también descendió a las partes bajas, o sea, a la tierra? El que descendió es el mismo que ascendió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo.) Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.
Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas. Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro.
Así que les digo esto y les insisto en el Señor: no vivan más con pensamientos frívolos como los paganos. A causa de la ignorancia que los domina y por la dureza de su corazón, éstos tienen oscurecido el entendimiento y están alejados de la vida que proviene de Dios. Han perdido toda vergüenza, se han entregado a la inmoralidad, y no se sacian de cometer toda clase de actos indecentes.
No fue ésta la enseñanza que ustedes recibieron acerca de Cristo, si de veras se les habló y enseñó de Jesús según la verdad que está en él. Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.
Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo. «Si se enojan, no pequen.» No dejen que el sol se ponga estando aún enojados, ni den cabida al diablo. El que robaba, que no robe más, sino que trabaje honradamente con las manos para tener qué compartir con los necesitados.
Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención. Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.”
eFESIOS CAPíTULO 4
“porque han participado en el evangelio desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.”
fILIPENSES 1, 5-6